Profesores: Interruptores de emociones
- 10 dic 2017
- 8 Min. de lectura
Tenemos que cuidar la educación. ¿Por qué? Pues porque... bueno espera... mejor escucha este podcast y seguro que entiendes genial el papel de lo afectivo y de las emociones en la educación. Ah, y abajo tienes todos los materiales de los que hablo en el audio. Un abrazo y por supuesto... ¡cuídate!
Aquí están las tres acciones de cuidado que he realizado en el módulo "El Cuerpo Afectivo", tutorizado por Clara Megía y María Acaso.
ACCIÓN 1: AUTOCUIDADO (Episodio I: El retorno de Netflix)
ACCIÓN 2: CUIDADO A MI GRUPO DE CLASE (Episodio II: El Ataque de los Molones)
Puzzles realizados por cada equipo después de lanzar todas las piezas al suelo. Cada puzzle incluye por una cara una foto del equipo y un mensaje con una característica especial de la molonidad de ese grupo.
ACCIÓN 3: CUIDADO A MI COLE (Episodio III: El Pesao del Indesign Contraataca)
Carteles simulando placas de nombres de Calles, Avenidas, Plazas... Colocados por todo el cole.
¿Quieres el documento para realizar tus propios carteles? les venga, ¡pide por esa boquita!
Música del Podcast:
"Some Might Say", Oasis
"Put your life on it", Kasabian
BSO Star Wars
Transcripción del podcast:
“Algunos podrían decir que la luz del sol llega después de la tormenta. Que se lo digan a aquel que ya no puede brillar”. Algunos podrían decir que no es bueno reflexionar sobre nuestros pensamientos… porque acaban controlando nuestra vida.
Algunos podrían decir que días mejores llegarán…
Y aquí estoy yo esperando en la estación, sin haber sido educado para la lluvia, sin que nadie me haya preparado para esto.
“Some might say”, uno de los mayores éxitos de la banda británica Oasis, esconde en su letra un mensaje que puede servirnos para describir el perfil socioemocional más común en las sociedades occidentales en la actualidad: nos preparan para el trabajo, nos enseñan a vivir a toda velocidad, pero nadie nos enseña a llorar ni nos educa para la lluvia. Y en este vertiginoso proceso, la educación en su conjunto tiene una parte importante de la culpa.
Nuestro sistema educativo promueve escuelas obsesionadas con la certificación y con un aprendizaje para la evaluación en lugar de una educación para el aprendizaje. La prueba son los currículums oficiales y ocultos que tenemos, plagados de contenidos y prácticas que en la mayoría de los casos se basan en el posible futuro profesional de las alumnas y alumnos y que muchas veces no tienen conexión con la vida de los estudiantes.
En este contexto, parece un milagro que las niñas y niños sean capaces de conocerse de verdad a sí mismos durante su etapa escolar, por lo que, posteriormente, acaban enfrentándose a situaciones de carácter personal o profesional en las que prácticamente tienen que aprender de cero, tanto a nivel de habilidades como a la hora de gestionar las emociones.
Y es que las emociones y lo afectivo han tenido hasta ahora un papel secundario en educación, tanto en la teoría como en la práctica. No solo se invierte poquísimo tiempo en que aprendamos a entender cómo nos sentimos, sino que además en el modelo de escuela tradicional no se ha entendido que las emociones abren la puerta al conocimiento para que el aprendizaje suceda.
Pero, afortunadamente las tornas están cambiando. Gracias a los estudios de la neuroeducación, como los de Francisco Mora, cada vez se tiene más en cuenta la necesidad de no olvidar las emociones a la hora de aprender.
Pero es que además, Francisco Mora no es el único. Por ejemplo, José Antonio Marina también habla de la personalidad como “un sistema integrado por esquemas afectivos, cognitivos y motores”. María Acaso nos anima a formar parte de una reduvolution en la que destaca la importancia de lo afectivo y autobiográfico a la hora de despertar emociones como la sorpresa y el extrañamiento en la búsqueda de la motivación nuestras alumnas y alumnos. También cabe mencionar a Mar Romera, que compara la escuela con una mano que es capaz de acariciar pero también de estrangular y concibe la educación apoyada en las emociones de la siguiente manera:
AUDIO MAR ROMERA (https://www.youtube.com/watch?v=8Hc3CNuCCw4 1:07:38-1:08:10)
En definitiva, la nueva educación es afectiva, emocional y democrática y en ella los profesores y los alumnos se cuidan los unos a los otros y comparten aprendizajes y vivencias. Y de esta idea surge lo que os voy a contar hoy, una tarea propuesta por Clara Megías y María Acaso dentro del módulo “El cuerpo afectivo” y que se basa principalmente en una palabra: CUIDAR.
A continuación, a través de 3 episodios llenos de adrenalina, os cuento las acciones de cuidado que he llevado a cabo durante las 3 últimas semanas:
EPISODIO I: EL RETORNO DEL NETFLIX
En una galaxia muy lejana llamada Getafe, había un profesor soñador llamado Carlos que no paraba de probar cosas nuevas en su clase con sus niñas y niños. Aprendía cada día y eso le hacía feliz. Además, como siempre estaba jugueteando con aplicaciones, robots y otros aparatos, le acababan de nombrar coordinador TIC de su cole y también pasaba horas preparando cosas para sus compañeros. Pero como todavía le sobraban unos minutos al final de cada día, decidió a apuntarse a un máster en innovación educativa lleno de profes soñadores como él. Todo iba bien hasta que un día se dio cuenta de que la fuerza le estaba empezando a abandonar, porque no tenía tiempo para sí mismo. Para solucionar el problema, decidió ponerse una autonorma que no podría incumplir jamás. Cada día, a partir de las 9 de la noche, ya no podría hacer más tareas del cole o del máster y se obligaría a tener tiempo para hacer deporte, leer libros, hablar con sus amigos y sobre todo para recuperar uno de sus placeres favoritos: ver una serie en la cama después de cenar antes de irse a dormir. Lo mejor de nuestro profesor es que consiguió cumplir su norma y Netflix ganó la batalla. Hoy las ojeras de nuestro profesor ya no son tan prominentes y durante el día está mucho más descansado.
EPISODIO II: EL ATAQUE DE LOS MOLONES
En el planeta Ártica, situado en la galaxia de Carabanchel, había una clase de 5º de primaria llena de niñas y niños molones. Venían de 4 clases diferentes de 4º y además tenían un nuevo tutor, el profesor Carlos, del Episodio I. No solo se adaptaron genial al nuevo curso, sino que además no paraban de participar y proponer cosas en la nueva clase y utilizaban Edmodo como si no hubiera un mañana, contagiando su increíble motivación al tutor Carlos, que estaba feliz con sus niñas y niños. Por ello, el profesor decidió organizar una sesión de tutoría especial llamada I Congreso interplanetario de la Molonidad. El profesor preparó unos puzles para cada equipo en los que, al montarlos, aparecían una foto del grupo y una caracterísitica especial de su molonidad. Todos se tiraron por el suelo para encontrar las piezas y montar sus puzles, llenando de abrazos al que en ese momento fue el profe más orgulloso en toda la galaxia. Todos los puzles y las fotos del proceso están disponibles en el blog The Big Lab Theory. Además de esta acción, el profesor hizo en otra sesión una presentación sobre su infancia con genially, ya que sus alumn@s se lo habían pedido con fervor. Pero es que hubo más, el profesor soñador decidió montar un juego de mesa, bueno, de techo, llamado Molopoly, con casillas gigantes pegadas en el techo que contienen retos para la clase y con una tirada por semana. Esta última acción todavía está en fase de diseño y pronto verá la luz…
EPISODIO III: EL PESAO DEL INDESIGN CONTRAATACA
El planeta Ártica del Episodio II era un planeta diferente, lleno de proyectos y profesores soñadores como Carlos. Sin embargo, tenía un pequeño defectillo. El edificio del planeta Ártica no era especialmente bonito. Vamos, que era muy feo. Así que el profesor soñador Carlos decidió diseñar unos carteles simulando placas de nombre de Calles para adornar los pasillos de ladrillo del planeta Ártica. Esta acción sorprendió y gustó especialmente a sus compañeras y compañeros, que enseguida supieron quién había sido el autor… ya que Carlos era conocido en el planeta como “el pesao de las letras de dafont o el pesao del indesign”. Entre las avenidas y calles estaban, por ejemplo, la avenida de la curiosidad, la escalera de la risa contagiosa o la plaza de Peter Pan. Todos los carteles están disponibles en el blog The Big lab Theory.
Espero que mis acciones de cuidado os hayan gustado. Para terminar este podcast, he preparado una pequeña sorpresa para todas mis compañeras, compañeros, profes y profas del máster en innovación educativa. Inspirándome en “El Mundo Today”, he creado un pequeño noticiario con toda la actualidad educativa y del máster para cuidaros a todos de la manera que más me gusta cuidar: haciendo reír. Espero conseguirlo, aunque sea un poquito. Abrid vuestros oídos porque llega… EL LAB TODAY.
ACTUALIDAD EDUCATIVA:
Analizamos primero los titulares de la actualidad educativa:
Mariano Rajoy afirma que le gustan los profesores porque “hacen cosas”. Cuanto más innovador, mejor y cuando menos peor, el suyo beneficio. Ha declarado el presidente.
Pillan al hijo de Ferrán Adriá haciéndose una chuleta. “Jamás había visto una chuleta de tanta calidad, la presentación era inmejorable, ha declarado la profesora del niño.”
Un tren que había salido de Barcelona y otro que había salido desde Madrid a la misma hora colisionan frontalmente después de que unos alumnos de 4º de Primaria no hayan sido capaces de resolver a tiempo el problema que estos protagonizaban. “Un fallo en la última suma ha producido
Ha producido el accidente que, por suerte, no ha provocado heridos de gravedad”.
Encarcelan a un alumno de 2º de Bachillerato tras empezar el discurso de su graduación diciendo “I have a drink”. “Solo Quería darle un toque de humor, ha declarado el chaval desde la cárcel de Alcalá Meco”.
Pasamos a analizar las últimas noticias del laboratorio de la nueva eeducación:
Los fundadores de Telegram piden ayuda a Fernando Trujillo para saber cómo usar Telegram. “El tío sabe anclar mensajes, hacer supergrupos… queremos saber cómo lo hace, es impresionante, han declarado.
Los tedax acuden a clase de María Acaso y Clara Megías tras escuchar que estaban usando detonantes. La fiscalía está analizando si es constitucional aumentar tanto el nivel de motivación de los alumnos.
El último streaming con un experto de Linda Castañeda ya supera en número de visitas en Youtube a la canción Despacito. Así es, miles de estudiantes ya esperan el próximo directo.
Alumnos del laboratorio de la nueva educación crean la asociación de afectados por el podcast. “No podemos más, ya hasta soñamos con audacity”, han declarado.
Nos despedimos por hoy. Quisiera concluir destacando la importancia del verbo cuidar en educación. En mi caso, las tres acciones de cuidado que he llevado a cabo han tenido consecuencias muy positivas, para mi descanso, para mi relación de confianza máxima con mis niños y para hacer mi cole un pelín más atractivo.
Como decía, el verbo cuidar me parece imprescindible en educación. Debemos entender el cuidado educativo como un concepto amplio, que incluya definitivamente las emociones en todas las fases del aprendizaje y que nos permita diseñar espacios que motiven a aprender y a disfrutar compartiendo experiencias. La Arizmendi Ikastola de Mondragón, con su pedagogía de la confianza es un ejemplo del camino que debemos seguir. Su metodología y sus espacios están diseñados a partir de una idea tan básica como es conseguir que los niños estén en el cole porque quieren y no porque se les obliga a hacerlo.
En definitiva, tenemos que conseguir que los niños amen ir a la escuela, entendiéndoles y apoyándoles. Como dice Mar Romera, debemos decir adiós a la frase “Quiere pero no puede”, y hola a la frase “Puede cognitivamente pero no puede emocionalmente”. Porque es ahí precisamente donde encontramos la parte más bonita de nuestra profesión, cuando nos convertimos en profesores que no solo parecen democráticos sino que además lo son y que encienden las emociones que posibilitan el aprendizaje de las alumnas y los alumnos.
Porque hoy, en el siglo XXI ya no somos profesores, hoy todos nosotros y nosotras somos interruptores de emociones.
Y ser un interruptor de emociones … mola bastante ¿no? Hasta la próxima, nos vemos en The big lab theory.




































































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